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Una visión desde adentro

07 de Enero de 2013 - El primer Rugby Championship pasó por la Argentina. Una competencia largamente esperada por nuestro rugby, que ya está pensando en la edición 2013. Buscamos en Martin Mackey, preparador físico de Los Pumas una visión diferente de lo que fue la participación de nuestro seleccionado en este torneo con los mejores del mundo.

    “El haber formado parte del staff de Los Pumas que jugó el primer Rugby Championship fue vivir sensaciones muy especiales –es lo primero que señala el rosarino-. En cada entrenamiento, en cada estadio, con jugadores de gran nivel o compartiendo momentos con los entrenadores de nuestro seleccionado, es algo que
nunca olvidaré en mi vida
Cómo te impactó Rosario?
    “Lo de Rosario fue muy especial. Acá estaba mi familia, mis amigos y cuando cantamos el Himno Nacional, me pasaron millones de cosas que uno ha vivido en este mundo del rugby, para llegar hasta acá”.
Se cumplieron las expectativas?
    “Creo que se cumplieron las que previamente nos habíamos planteado, porque el equipo estuvo a la altura del torneo. Llegamos bien al último partido con Australia, no tuvimos jugadores lesionados y fue el único de los cuatro equipos que tuvo esa fortuna. En los seis partidos, doce jugadores estuvieron en todos y el restante fue Hernández que salvo un partido estuvo en los otros cinco, así que en ese sentido fue positivo el balance”.
Fue suficiente el tiempo de trabajo previo?
    “Es lo que hay. Es lo que determina el IRB y entonces debemos adaptarnos a eso para desarrollar la mejor planificación posible. Creo que partiendo de eso, se hizo un buen trabajo, pero también está claro que debemos mejorar algunas cosas porque nadie había jugado un torneo de estas características ni siquiera lo había vivido de cerca ni el staff, ni los jugadores. La excepción podría ser en cierta manera Hernández y Guiñazú quienes habían jugado en Sudáfrica, pero nadie había estado en ese rugby”.
Qué cosas influyen en el rendimiento del jugador?
    “Hay muchas cosas. Por ejemplo hidratación, nutrición, descanso, el trabajo de los kinesiólogos, de los médicos, de nosotros los preparadores físicos, las cargas de trabajo que desarrolló Phelan en los entrenamientos”.
    “Pero lo bueno de esta experiencia es que nunca se trabajó individualmente. Todo se definía en una reunión en la cual se planificaba perfectamente lo que iba a hacer cada uno de los integrantes de nosotros. Se hizo un trabajo de equipo integral, por ejemplo, trabajamos con Phelan en la planificación de las cargas. Si bien a uno le toca una cierta mayor responsabilidad en la preparación física, hay que reconocer que todos trabajaron para que el jugador esté en las mejores condiciones físicas ante cada partido”.
Como influyen viajes tan largos?
    “Los viajes nos modificaron algunos aspectos de la preparación, porque si bien uno siempre los tiene en cuenta, hasta llegar al lugar de competencia no lo aprecias en toda su dimensión. Por ejemplo, luego de un viaje de 37 horas, al fin de semana siguiente jugábamos con los All Blacks, y luego de ese partido, un viaje a Australia para enfrentar a los Wallabies. Son exigencias que requieren de una trabajo de ingeniería donde se tienen en cuenta varios aspectos, que van desde el horario de desayuno hasta la hora en la cual se van a dormir a la noche, pasando por entrenamientos, almuerzos, gimnasio, charlas y todo lo que se hace durante en el día con el equipo en esta competencia. Si a eso le agregás las 15 horas de diferencia horaria, es evidente que el cuerpo siente esa exigencia, Todo lo que rodeaba a la logística del equipo eran importante, para hacer las cosas de la mejor manera”.
Qué te sorprendió físicamente del equipo?
    "Nos sorprendió lo bien que se manejó el equipo en el contacto, donde mostramos algo realmente bueno ya que en el uno a uno estuvimos bien y la intensidad de juego que soportaron a lo largo de ocho semanas. Recuerdo que muchos, antes de empezar el torneo, me decían que después del segundo partido teníamos que nombrar 33 jugadores nuevos y se van a comer cuarenta en todos los partidos. Está claro que eso no ocurrió".
Como se manejó esa presión que significa jugar partidos tan exigentes, semana a semana?
    "Hoy nuestros jugadores son todos profesionales y se han acostumbrado a jugar todos los fines de semana partidos de exigencia grande. Pero hay algo muy especial en nuestro caso: el excelente grupo humano que se formó. Es la mejor forma de soportar esa exigencia que significa no solamente jugar, sino también entrenar, viajar, estar encerrado en los hoteles, compartir con todos las 24 horas del día. Se armó una familia, siempre hubo una excelente relación entre todos, sea staff o jugadores, manteniendo cada uno su rol específico. A propósito de esto recuerdo que charlando con Graham Henry, me dijo que cuando ve a Los Pumas, ve a una gran familia. Luego de perder con Nueva Zelanda y Australia en la Argentina, el mismo Henry me dijo: la gente no sabe que perdieron Los Pumas?
    “Y tuve que explicarle que más allá de haber perdido esos partidos, Los Pumas transmiten algo que va mucho más allá del resultado porque transmiten valores que hoy están faltando en nuestra sociedad, como puede ser esfuerzo, sacrificio, humildad, entrega, pasión, jugar por amor. Y la gente ha sabido comprender ese mensaje y el apoyo que reciben nuestros jugadores es por todo eso. Todo eso hizo que el grupo humano tenga la entereza necesaria para soportar la presión que significa jugar a este nivel. Seguramente a medida que pasen los años, habrá más exigencias en cuanto al resultado, lo cual resulta lógico porque eso es también el
deporte".
Qué aportó la presencia de Graham Henry?
    "Es una persona con muchos años de rugby, nos mostró una manera de pensar diferente de la nuestra. Aportó mucho como persona, es muy simple, sencillo, tiene lo que tienen los grandes, es humilde y tiene una tremenda vocación hacia la docencia. A todos nos ha enseñado mucho y ha sido realmente muy bueno que se haya sumado al rugby argentino y si sigue, tiene mucho más por enseñarnos. Siempre estuvo predispuesto a enseñarnos y en lo personal armé una muy buena relación, ya que en el colectivo siempre me tocó viajar a su lado, por lo que además de rugby pudimos charlar de muchas cosas de nuestras vidas".  
(Fuente: SuperTry.News Nº 45)

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